Imagina que tus padres heredaron una mansión muy bonita y en perfectas condiciones para vivir y no sufrir necesidades. Tus padres la disfrutaron y le sacaron provecho, pero no la cuidaron como debería y está deteriorándose poco a poco. Según los ingenieros, si no la arreglan, terminará por derrumbarse; a tus padres les parece exagerado y no hacen caso, porque prefieren seguir ganando dinero para gastarlo en otras cosas. Tú y tus hermanos se preocupan por el estado de la casa, porque te caen goteras o huele mal en algunas partes y no les gusta vivir así, pero tus padres no te ponen atención, e incluso te tratan de mentirosa o sobreactuada. Al final, terminas heredando esa casa, pero como no se hizo nada, termina derrumbándose y tú pagando todos los costos y el desastre, ¿Dónde vas a vivir? ¿cómo vas a pagar todo eso y tener una vida tranquila?

Esta analogía representa la relación actual entre los grandes mandatarios y las futuras generaciones, por el cuidado del planeta. Es el auxilio que expresa Greta Thunberg a los líderes mundiales y al mundo entero, para que tomen decisiones urgentes que solucionen la crisis climática en el planeta “De lo único que hablan es de dinero y nos cuentan historias sobre el crecimiento económico perpetuo. ¿Cómo se atreven?… Si realmente entendieran la situación no estarían sin hacer nada. Nos están fallando. Los ojos de las futuras generaciones están sobre ustedes. Nunca los perdonaremos… ¿Por qué los chicos tenemos que ir levantando el dióxido de carbono que ustedes tiran?”[1]

La ONU citó la cumbre sobre la Acción Climática el 23 de septiembre en Nueva York, haciendo un llamamiento a todos los líderes, con el objetivo de informar los avances en las acciones de disminución de emisiones para el año 2020 y determinar las soluciones para reducir el CO2, con el fin de llegar a cero emisiones en 2050. En esta cumbre están citados 66 gobiernos, 93 empresas más 12 inversores del sector privado, sociedad civil, 102 autoridades locales y otras organizaciones internacionales, para tratar cinco temas[2]:

  1. Transición global hacia energías renovables;
  2. Infraestructura y ciudades sostenibles y resilientes;
  3. Agricultura y ordenación sostenible de nuestros océanos y bosques;
  4. Resiliencia y adaptación a los impactos climáticos;
  5. Convergencia de financiación pública y privada con una economía de emisiones netas cero.

Las estrategias para tomar dichas acciones están orientadas al mayor impacto posible en la economía real, basadas en las finanzas públicas y privadas, transición energética, transición industrial, medidas basadas en la naturaleza, acción local y en ciudades, resiliencia y adaptación, estrategia de mitigación, compromiso de la juventud y movilización pública, e impulsores sociales y políticos2.

El presidente de Colombia, Iván Duque, nombro en la cumbre el “Pacto de Leticia”, el acuerdo para proteger la Amazonía junto con Brasil, Ecuador, Perú, Bolivia, Guyana y Surinam. También resaltó, que Colombia tiene la sexta matriz energética eléctrica más limpia del mundo, más del 50% de los páramos del planeta y más del 40% del territorio es selva húmeda[3].

El primer mandatario de Ecuador, Lenin Moreno, ratificó el compromiso con la conservación del ambiente, la vigencia de los derechos humanos, el desarrollo sostenible, el multilateralismo, la integración, la defensa de la democracia y la paz; además, convocará a una mesa de reflexión por la contaminación en las Islas Galápagos, debido a que llegan toneladas de plástico degradado, por las corrientes marinas[4].

Sebastian Piñera, mandatario de Chile, anunció la creación de una Alianza de Ambición Climática, conformada por 66 países comprometidos a aumentar sus contribuciones nacionales determinadas en el Acuerdo de París, la cual será informada en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático COP25, en diciembre de este año[5].

Costa Rica presentó el Plan de Descarbonización de su país para 2050, bajo su presidente Carlos Alvarado Quesada. Dentro de sus acciones está una moratoria para mantener los combustibles fósiles en el subsuelo; una ley de incentivos para la movilidad eléctrica; 30 millones de dólares anuales obtenidos de impuestos de los combustibles fósiles para invertirlos en la naturaleza; inversiones de más de 5.000 millones de dólares en infraestructura para garantizar la producción de energía renovable. Se ha comprometido a alcanzar 60% de cobertura forestal para el año 2030, en la que tienen 52% realizado; el 30% del transporte público sea cero emisiones en el año 2035, más la construcción de dos trenes eléctricos5.

Guatemala, bajo su presidente Jimmy Morales, anunció que el país avanza en la recuperación de 1,2 millones de hectáreas de árboles al año para 2032, invirtiéndose 200 millones de dólares; también, se ha unido a la iniciativa de conservar los cinco grandes bosques de Mesoamérica; ha incrementado al cantidad de plantas de tratamiento de aguas residuales de 50 a 300 plantas en los últimos tres años; han instalado más de 200 “biobardas” (herramientas artesanales para limpiar cuerpos de agua, capturando 65% de desechos flotantes) como acciones para limpiar los ríos en el país5.

Por su parte, Perú, encabezado por Salvador del Solar (presidente del Consejo de Ministros) anunció una iniciativa contra la contaminación del aire, acompañado de 41 países y creado por España y la Organización Mundial de la Salud5.

Por último, Bolivia estuvo representada por el presidente Evo Morales, enfocando su discurso a la capacidad de adaptación y mitigación conjunta de los bosques, por medio de un plan de restauración para la Amazonía boliviana, centralizado en la recuperación de acuíferos y biodiversidad. Además, están construyendo platas termoeléctricas para la generación de electricidad, por parte de energías renovables, cubriendo el 100% de la población para 20305.

A manera de reflexión, no se debe dejar únicamente a los gobernantes, las acciones que se toman para salvar el planeta, teniendo en cuenta que su capacidad de influencia es mayor en la solución.  Es necesario dejar ser espectadores, debemos hacer un cambio para convertirnos en actores activos para buscar las soluciones que requiere el planeta: por cada hijo, nieto o sobrino que se tenga, son los que vivirán con los resultados de las acciones que se toman hoy en día, de esta manera se contribuirá a que tengan una vida más digna.

Algunas de las acciones que se pueden hacer es elegir bien a los gobernantes, consumir responsablemente con productos que no deforesten o atenten contra la naturaleza; conocer de donde provienen los productos (exígelo a la empresa); informarse sobre el cambio climático y tener más conciencia de ello; utilizar medios de transporte como el público, bicicleta, caminar, entre otras. Son acciones que si se realizan a mayor escala, se logrará inspirar a las futuras generaciones, a realizar acciones para mejorar el planeta y construir una Sociedad Sostenible.


[1] https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2019/09/23/greta-thunberg-me-han-robado-mis-suenos-mi-infancia-solo-hablan-de-dinero-como-se-atreven/

[2] https://www.un.org/es/climatechange/un-climate-summit-2019.shtml

[3] https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/colombia-busca-alcanzar-cuota-de-emisiones-de-carbono-neutro-en-2050-415470

[4] https://www.elcomercio.com/tendencias/ecuador-cumbre-accion-climatica-galapagos.html

[5] https://news.un.org/es/story/2019/09/1462582