La carne es músculo. Los músculos están unidos al esqueleto y entre ellos, lo que hace posible, a medida que estos se contraen y relajan, que el ganado se pueda mantener parado, moverse, etc. Todo el ganado posee exactamente el mismo número de músculos y éstos se hallan unidos a los mismos lugares del esqueleto. Este hecho elimina lo comúnmente escuchado, referido a: «diferencias en el patrón muscular», a partir de que todo el ganado posee el mismo patrón muscular. Este hecho, resalta la inexactitud de la afinación: «musculoso hacia el garrón».

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